¿Ejercicio y porteo? ¡Sí, van de la mano!

Los tiempos cambian y el hábito del porteo en las mamás actuales gana mérito como aliado haciéndose durante varias horas al día, incluso sin postergar actividades ¡como caminar, bailar o hacer yoga!

Una tendencia saludable y de conexión profunda. Así como el portabebés ambulante ayuda en el trabajo, las compras y la casa, también lo hace cuando de actividad física se trata. Una práctica positiva para bebé y progenitora, que además de hacer sentir plena a quién la realiza, acerca al recién nacido y los motiva hacia adelante a querer copiar los pasos de mamá. ¿Lo sabías? Mirá como algo tan común puede generarle a él/ella conductas buenas desde que nace.

Siempre al propio ritmo, de la mano del consejo médico obstetra y pediátrico particular y luego de un tiempito prudente después de dar a luz, es posible reincorporarte a la rutina deportiva favorita, porteando con fular semi o elástico, como estos preciosos que encontramos en esta web: https://www.koalita.com.ar/, uno para cada necesidad de ajuste, reparto de peso y gusto de la mamá.

Las principales actividades físicas que podés hacer despacio para activarte, ¡y con tu bebé a cuestas!

Caminar liviano

Una recomendación de todo profesional y una costumbre sana. Dar pasos suaves en la etapa de lactancia del pequeño, rodeados de un ambiente cálido y amoroso, profundiza el vínculo, su orientación y propicia el sueño, mientras devuelve al físico de la madre armonía.

Movimiento funcional

Si previo a quedar embarazada era común que hagas ejercicio, de a poco podrás ir adaptándolo de nuevo a tu día a día. Si tu médico de cabecera lo aprueba, podrás luego de un mes y medio aproximadamente comenzar con ejercicios que impliquen más resistencia, y con el bebé cargando gracias al fular, info aquí,  que además sirve como peso agregado mientras entrenás.

Hacer yoga y estiramiento

Ganar flexibilidad es esencial en esta etapa post parto. El solo hecho de dar pecho ya contractura demás cuello y postura. Estirar a diario y sumándole algo de yoga y/o meditación, colaborará en vigorizar los músculos, la pelvis y abdomen, mientras el bebé también se serena y disfruta de la calma de la actividad.

Baile

¿A quién no le gusta disfrutar música y pasos? Y si es con el pequeño, mejor. Una actividad lúdica y de placer que libera endorfinas, alegra y moviliza el cuerpo quemando calorías de manera muy natural.

En resumen, luego de una etapa prudencial es muy aconsejado por obstetras retomar el ejercicio físico suave o comenzarlo, y el porteo ergonómico es el mejor aliado porque, atendiendo las necesidades del bebé, te permite recuperar la figura en su compañía, mientras beneficiás también su bienestar. ¿Ya tenés tu fular?

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